La célula

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Autor: mirka2
Typ práce: Ostatné
Dátum: 22.11.2021
Jazyk: Španielčina
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La célula

  1. INTRODUCCIÓN.
  2. MORFOLOGÍA Y TAMAÑO.
  3. MEMBRANA CELULAR.
  4. EL CITOPLASMA Y SUS ORGÁNULOS.
  5. EL NÚCLEO.
  6. ACTIVIDADES.
INTRODUCCIÓN.

Se considera a Galileo como el inventor efectivo del microscopio, pero fue el inglés Robert Hooke (1635-1703) el primero en visualizar células al observar una fina lámina de corcho. No obstante lo que observó eran células muertas, vacías, más tarde Brown, en 1831 descubrió el núcleo. El estudio detallado, de tejidos animales, demostró que no sólo plantas, sino también animales estaban formados por células, lo que permitió establecer la universalidad de la estructura celular para todos los seres vivos.

Schleiden y Schwann (entre 1838-1839) enunciaron la Teoría Celular, cuyos puntos principales son:

  • Todos los seres vivos, animales o vegetales, están formados por una o más células.
  • La célula es la unidad anatómica y fisiológica de los seres vivos.
  • Toda célula procede de otra célula, por división de la primera.

Por tanto cada célula es capaz de llevar acabo las siguientes funciones: obtener y asimilar nutrientes, eliminar residuos, sintetizar nuevos materiales para la célula y, ser capaz de moverse y reproducirse.

La célula es la unidad anatómica fundamental de todos los seres vivos. Esta formada por citoplasma, uno o más núcleos y una membrana que la rodea. Algunos organismos, como las bacterias, constan solo de una sola célula, son organismos unicelulares. Otros, como los humanos, animales y plantas; están hechos de una cantidad incontable de células que trabajan juntas para gestionar lo que hoy conocemos como el ser vivo. Los seres humanos estamos formados por miles de millones de células organizadas en tejidos, que forman los músculos, la piel y también órganos, como los pulmones.

Todas las células tienen unos componentes básicos comunes:

  • Todas las células están rodeadas de una membrana plasmática que las separa y comunica con el exterior. Algunas células como las bacterias y las células vegetales poseen una pared celular que rodea a la membrana plasmática.
  • Contienen un medio hidrosalino (medio acuoso y salino), el citoplasma, y en él que están inmersos los orgánulos celulares imprescindibles para el correcto funcionamiento de la célula.
  • Todas las células poseen información genética en unas macromoléculas esenciales (ADN y ARN), así como ribosomas implicados en la síntesis de proteínas.
  • Una gran variedad de biomoléculas. (glúcidos, lípidos, proteínas…).

No todas las células tienen el mismo nivel de complejidad. Existen dos tipos de organización celular:

Organización celular procariótica à Son las células más simples y se sitúan en la base evolutiva de los seres vivos. La estructura procariota es exclusiva de las bacterias (Reino Monera).La mayoría son de pequeño tamaño, desde menos de 1m hasta unas pocas m, igual al tamaño de algunos orgánulos de las células eucariotas. Básicamente tienen esta estructura:

  • Una membrana plasmática que delimita el citoplasma celular.
  • Rodeando a la membrana existe una pared celular rígida responsable de la forma de la célula. La composición y estructura de la pared varía entre los principales grupos bacterianos, aunque está presente en todos ellos, excepto en los micoplasmas, considerados como los elementos vivos más pequeños 0,1-0,8m.
  • El citoplasma es de aspecto granuloso, presenta ribosomas de 70S y diversas inclusiones rodeadas o no de membrana.
  • La zona del nucleoide, situada en el centro de la célula y no separada del resto del citoplasma por membrana alguna (por ello no se considera un núcleo verdadero), que contiene el material genético en forma de ADN densamente empaquetado. El nucleoide, de aspecto fibrilar, alberga un cromosoma principal, constituido por una molécula de ADN circular bicatenario, y plásmidos, compuestos igualmente por una doble hélice de ADN circular, que portan información adicional, como la resistencia a los antibióticos, el mecanismo de degradación de sustancias difícilmente biodegradables o la capacidad de unirse a otras bacterias a través de pelos conjugativos.
  • Algunas bacterias contienen además otros elementos, cuya presencia o no varía de unos grupos a otros:
  • pelos y fimbrias, apéndices rígidos que participan en el intercambio de información genética (conjugación) o en la adhesión al hospedador.
  • cápsulas y capas mucosas, envolturas de naturaleza mucosa externas a la pared celular.
  • Organización celular eucariótica à las células poseen en su citoplasma compartimentos rodeados por membranas en los que se producen reacciones químicas específicas. Además el material hereditario está contenido en lo que se denomina núcleo. Las células de animales y plantas son eucarióticas.
  1. MORFOLOGÍA Y TAMAÑO.

Una célula libre tiende a adoptar forma esférica, pero en los seres pluricelulares las células adquieren formas muy diversas: prismáticas, cúbicas, fusiformes, estrelladas, etc. Ésta variedad de formas ocurren por la existencia de paredes celulares, y los elementos estructurales internos como el citoesqueleto.

La mayoría de las células que constituyen el cuerpo de una planta o de un animal miden entre 10 y 30μ.

Tamaño de diferentes tipos de células

Bacterias. .. . . . . . . . .1-5 μ

Glóbulos rojos. . . . . . ... 7μ

Células nervosas. . . ...120-160μ

Neuronas de ballena. .. .......30m

Óvulo de gallina. . . . . . .3 cm

Óvulo de avestruz. . . . ... 10 cm

La principal restricción al tamaño de una célula es la que impone la relación entre volumen y superficie. Las sustancias como el oxígeno, el dióxido de carbono, los iones, nutrientes y sustancias de desecho que entran y salen de la célula viva deben atravesar su superficie, delimitada por una membrana. Cuanto más activo es el metabolismo celular, más rápidamente deben intercambiarse los materiales con el ambiente. En células grandes la relación superficie/volumen es pequeño, por éste motivo y dado que una célula más grande requiere de un mayor intercambio de materiales, para aumentar la superficie de intercambio con el entorno es el plegamiento de la membrana, como ocurre en las células del epitelio intestinal. 

Una célula típica ideal consta de tres partes claramente diferenciadas, que de fuera a dentro son: membrana celular, citoplasma y núcleo.

  1. MEMBRANA CELULAR.

Se trata de una estructura en continua renovación que no sólo define unos límites externos sino que permite que la célula exista como una entidad diferente de su entorno. Podemos destacar las siguientes funciones:

  • Intercambiar partículas entre el interior y el exterior.
  • Acreditar su pertenencia a un organismo concreto, esto se logra gracias unas moléculas situadas en la membrana, denominadas antígenos de histocompatibilidad.
  • Captar información del medio interno y de otras células, mediante los denominados receptores de membrana.

Los primeros estudios sobre la composición química de la membrana celular se realizaron en los glóbulos rojos, por ser células carentes de núcleo y fáciles de aislar. Hoy sabemos que la composición de las membranas celulares es similar en todas las células.

La membrana celular como todas las membranas biológicas consiste de una delgada capa de fosfolípidos y proteínas, posee entre 7-9 nm de grosor, por lo que es necesario un microscopio electrónico para poder ver su estructura. Los lípidos de membrana (40%) más abundantes son: fosfolípidos, colesterol y glucolípidos. Las proteínas de membrana (60%) son muy abundantes: proteínas elásticas del tipo actina y miosina, otras actúan como enzimas y las glucoproteínas que son las más abundantes. 

Las membranas están rodeadas generalmente por medio acuoso, lo que hace que los fosfolípidos se organicen formando capas de manera que sus polos hidrófobos se encuentran frente a frente y sus polos hidrófilos están en contacto con el medio acuoso extra e intracelular. Los lípidos se mueven con entera libertad en el plano de la bicapa, pueden cambiar de sitio, girar sobre sí mismas, esto hace que la membrana sea fluida, por tanto la membrana es flexible, y se ha comprobado que el colesterol aumenta aún más ésta flexibilidad.

Las proteínas de membrana ocupan distintas posiciones dependiendo de su solubilidad. Las hidrosolubles están situadas en los bordes de la bicapa y establecen uniones débiles con las cabezas polares (proteínas extrínsecas). Las proteínas hidrófobas están inmersas en las capas lipídicas, éstas suelen ser también heteropolares, quedando su parte hidrófoba hundida en los lípidos y la hidrófila en el medio extracelular, a éstas proteínas se les llama proteínas intrínsecas o integrales.

La membrana plasmática no es simétrica, pues las proteínas periféricas se sitúan de distinta forma en cada una de sus caras ya que la parte glucídica de las glucoproteínas están en contacto con el medio extracelular y no con el hialoplasma.

La relación entre las cadenas de ácidos grasos saturados e insaturados influye de manera decisiva en la fluidez de la membrana. La cohesión entre las moléculas de una membrana es mayor en una bicapa con fosfolípidos de ácidos grasos saturados, de cadenas simples, largas y rectas, que una formada por ácidos grasos insaturados que quiebran a la altura de los dobles enlaces, lo cual disminuye el efecto hidrofóbico, por otro lado una mayor cohesión implica una menor fluidez. Las moléculas de colesterol desempeñan un papel muy importante en la regulación de la fluidez de las membranas, la presencia de colesterol tiene un doble efecto. Por un lado sus anillos rígidos interactúan con las cadenas hidrocarbonadas de los lípidos, inmovilizándolas parcialmente, de ésta forma el colesterol tiende hacer menos fluida la membrana. Sin embargo cuando se encuentra en altas concentraciones, previene el congelamiento ya que evita que las cadenas carbonadas se junten y hace que a temperaturas más bajas ésta disminución del empaquetamiento puede hacer que las membranas no se congelen.

Las membranas celulares son estructuras fluidas y dinámicas. Las moléculas de lípidos y proteínas pueden en general desplazarse lateralmente por la bicapa, es por ello que éste modelo de membrana se conoce como el modelo del mosaico fluido.

Podemos concluir destacando la importancia de las proteínas, pues regulan reacciones particulares, otras son receptores implicadas en el reconocimiento y unión de moléculas señalizadoras tales como las hormonas, otras son proteínas de transporte y tienen una función crítica en el tránsito de sustancias por la membrana.

  1. EL CITOPLASMA y SUS ORGÁNULOS.

Los primeros microscopistas no podían ni imaginar la complejidad y altísima organización que se encierra dentro de una diminuta célula. Actualmente hablamos de citoplasma para referirnos a la parte celular que se sitúa fuera del núcleo, y de nucleoplasma para la que ocupa el interior del mismo.

En el citoplasma hay orgánulos rodeados por membranas, y el líquido intracelular, que recibe el nombre de hialoplasma o citosol. Éste está formado por un 70-80% de agua, donde hay disueltas proteínas, muchas de ellas enzimas. Existen además cantidades variables de ARN, glúcidos, grasas y diferentes metabolitos. Ésta composición varía constantemente según las necesidades de la célula. En el citoplasma se producen muchas reacciones del metabolismo de los lípidos y de los glúcidos, sirve de almacén de reservas (glucógeno, almidón, grasas), contiene proteínas estructurales utilizadas para reconstruir membranas, etc.

4.1. El citoesqueleto y el movimiento.

Las células están en continuo movimiento pueden cambiar de forma como las musculares, todos los movimientos se producen gracias a la colaboración de tres tipos de filamentos proteicos que constituyen el citoesqueleto y son: microtúbulos, microfilamentos y filamentos intermedios.

- Microtúbulos:

Son los filamentos de mayor tamaño de la célula, existen sólo en las células eucariotas y no en las procariotas. Tienen forma de cilindro hueco y sus paredes están formadas por subunidades de la proteína tubulina. Estas unidades pueden añadirse o quitarse por lo que el tamaño del microtúbulos es variable. Existen algunas estructuras estables formadas por microtúbulos como los cilios, flagelos y los centríolos.

La función de los microtúbulos es mantener la forma de la célula e intervienen en el reparto de cromosomas durante la mitosis.

- Microfilamentos:

Son los filamentos más finos y están formados por subunidades de la proteína actina. Están presentes sobretodo en las células musculares donde intervienen en la contracción junto con la miosina. Los microfilamentos están localizados debajo de la membrana. Intervienen en los movimientos y contracciones celulares, en los cambios de forma y son responsables de la división del citoplasma.

- Filamentos intermedios:

Tienen un grosor intermedio entre los dos anteriores, no se conocen bien sus funciones, pero forman estructuras estables que mantienen la forma de la célula.

El citoesqueleto es un entramado denso de haces de fibras proteicas que se extiende a través del citoplasma, y aunque la red da a la célula una estructura muy ordenada, no es rígida ni permanente, es dinámica que cambia de acuerdo con la actividad de la célula.

Todas las células presentan alguna forma de movimiento, los cílios se baten a lo largo de las células traqueales de los animales, las células embrionarias migran a lo largo del desarrollo animal, las amebas persiguen y engullen a su presa. Se han identificado dos mecanismos de movimiento celular:

  • El primero corresponde a la acción de proteínas contráctiles donde los filamentos de actina desempeñan un papel muy importante, estos filamentos de actina están formados por cadenas helicoidales compuestos por subunidades de la proteína globular actina. En algunos casos otra proteína, la miosina, actúa con los filamentos de actina para producir el movimiento celular. La actina y miosina forman complejos conjuntos contráctiles que se encuentran en las células musculares de los vertebrados.
  • Los cílios y flagelos son estructuras largas y delgadas, de aproximadamente 0,2 micrómetros de diámetro, que se extienden desde la superficie de muchos tipos de células eucarióticas. Sirven para la propulsión de las células. En el caso de las células fijas como las que tapizan el aparato respiratorio, sirven para mantener una corriente de mucus que arrastra hacia la garganta los restos de hollín, polvo, polen, alquitrán de tabaco y cualquier sustancia extraña que se haya inhalado. La estructura interna de cilios y flagelos es la misma: un conjunto de microtúbulos rodeados por una membrana. Los microtúbulos se disponen en 9 grupos de dos, denominados dobletes mas una pareja de microtúbulos situada en el centro. Los microtúbulos están compuestos de proteínas globulares idénticas, organizados en forma de una hélice hueca. Si se quitan los cilios de una célula y se colocan en un medio que contenga ATP, ellos batirán o nadarán a través del medio. Los microtúbulos de cilios y flagelos están asociados a numerosas proteínas, la más importante es la proteína dineína ciliar, ésta hidroliza ATP como fuente de energía para generar una fuerza de deslizamiento entre los pares de microtúbulos.

Los centríolos están presentes en todas las células animales y en algunas algas y hongos, se presentan siempre en parejas formando ángulo recto entre sí. Cada centríolo consta de un cilindro formado por 9 grupos de 3 microtúbulos cada uno. Cada uno está ligeramente girado respecto al anterior y se unen entre sí gracias a proteínas. La pareja de centríolos se sitúa siempre en las proximidades del núcleo y en el centro celular, y funcionan como centro organizador de microtúbulos. Antes de la división celular, los centríolos se duplican y cada célula va a una célula hija.

4.2. Los compartimentos internos.

En el interior de la célula se extiende toda una complicada red de membranas, de estructura semejante a la plasmática, que forman compartimentos independientes del resto del citoplasma. Esto permite a la célula tener una serie de compartimentos, orgánulos, especializados en realizar funciones determinadas de acuerdo con las enzimas específicas que poseen. A continuación describimos algunos de éstos orgánulos.

El retículo endoplasmático (RE) consta de una red de cavidades, sacos aplanados, tubos y canales conectados entre sí. La cantidad de RE no es fija, sino que aumenta o disminuye según la actividad celular. Hay dos categorías de retículo endoplasmático: el rugoso y el liso.

RE rugoso: está presente en todas las células eucarióticas y predomina en aquellas que fabrican gran cantidad de proteína. Presentan un aspecto rugoso debido a la presencia de ribosomas en la cara externa de la membrana. Tiene como misión la síntesis de proteínas de membrana y proteínas que salen de la célula, por tanto es más abundante en células del páncreas o los linfocitos.

RE liso: Tiene aspecto de pequeños túbulos con la pared externa lisa, pues carece de ribosomas. Abunda en las células muy especializadas, como los hepatocitos, donde tiene lugar la transformación de sustancias, tales como pesticidas, alcohol, etc., para convertirlas en sustancias solubles en agua y fácilmente eliminables del organismo. También es el encargado de sintetizar lípidos.

Ribosomas.

Son diminutos orgánulos presentes en todas las células, son los encargados de la síntesis de proteínas. Están formados por ARN y proteínas, no están rodeados por una membrana, y constan de dos subunidades una pequeña (40S) y otra grande (60S), que se combinan para formar un ribosoma activo. Se forman en el núcleo y a través de los poros pasan al citoplasma. En las células que están fabricando proteínas citoplasmáticas para reconstrucción de su propia membrana, como los glóbulos rojos inmaduros, los ribosomas se distribuyen en todo el citoplasma. Sin embargo en las células que están elaborando nuevo material de membrana o proteínas que deben ser exportadas se encuentran gran cantidad de ribosomas adheridos al RE rugoso, aunque también existen en el citoplasma en grupos de 5 o 6 denominados polisomas. El número de ribosomas en cada célula es variable en función de la proteína que tiene que formar, pero puede ser alrededor de medio millón.

Vacuolas y vesículas.

El citoplasma de las células eucarióticas contiene un gran número de vesículas. Su función principal es el almacenamiento temporal y el transporte de materiales tanto dentro de la célula como hacia el interior y el exterior. Miden aproximadamente alrededor de 100 nm de diámetro y se distinguen por su tamaño, función y composición.

La mayoría de las células de plantas y hongos contienen un tipo de vesícula, llamada vacuola, las vacuolas son grandes vesículas llenas de fluido que pueden ocupar 30-90% del volumen celular. Las células vegetales jóvenes tienen muchas vacuolas, pero con el tiempo éstas van fusionando para formar una vacuola central grande, de tal forma que éstas vacuolas son encargadas de mantener la turgencia celular y pueden almacenar temporalmente nutrientes y productos de desecho.

Complejos de Golgi.

Cada complejo está formado por sacos aplanados, limitados por membranas, apilados en forma laxa unos sobre otros y rodeados por túbulos y vesículas. Los complejos de Golgi se localizan al lado del núcleo y en células animales, alrededor de los centríolos. Los complejos de Golgi sirven como centros de compactación y distribución pues reciben vesículas del retículo endoplasmático, modifica sus membranas y contenidos e incorpora los productos terminados en vesículas de transporte que los llevan a otras partes del sistema de endomembranas. Se encuentran en casi todas las células eucarióticas, en animales de 10 a 20, y en vegetales pueden tener varias centenas.

Lisosomas.

El lisosoma es un tipo de vesícula grande, formado en el complejo de Golgi. Son bolsas membranosas que contienen enzimas hidrolíticas a las que aíslan del resto de la célula. Estas enzimas están implicadas en la degradación de las proteínas, polisacáridos, ácidos nucleicos y lípidos. Para su óptica actividad estas enzimas requieren un medio ácido, el pH interno de los lisosomas es cercano a 5. La rigidez e inflamación que se asocian con la artritis reumatoidea y la gota, se relacionan con el escape de enzimas hidrolíticas de los lisosomas.

Peroxisomas.

Son un tipo de vesículas, presentes en la mayoría de las células eucarióticas y que contiene enzimas oxidativas. Estas enzimas remueven el hidrógeno de moléculas orgánicas y lo unen a átomos de oxígeno formando peróxido de hidrógeno (H­­­­­2O2), un compuesto que es extremadamente tóxico para las células vivas. Los peroxisomas son especialmente abundantes en las células hepáticas, donde participan en la desintoxicación de algunas sustancias, como la eliminación del alcohol, intervienen el la degradación de los ácidos grasos, proceso denominado β-oxidación. En las plantas existen unos tipos especiales como los glioxisomas, que durante la germinación de la semilla transforman los lípidos almacenados en azúcares.

Mitocondrias.

Las mitocondrias se encuentran entre las organelas más grandes de la célula y pueden ser vistos al microscopio óptico. Pueden adoptar distintas formas desde esféricas aunque generalmente tienen aspecto ovalado. No son orgánulos estáticos, se pueden desplazar por el citoplasma asociadas a los microtúbulos. Pueden cambiar de forma, fusionarse con otras, o dividirse para dar otras más pequeñas, las mitocondrias se reproducen por fisión binaria como las bacterias, y tienen un pequeño cromosoma que codifica para algunas de sus proteínas.

La mitocondria es un orgánulo limitado por dos membranas diferentes: una externa lisa, que la separa del citoplasma, y una sumamente plegada hacia el interior formando crestas. Cada una de las membranas consta de una bicapa lipídica y delimitan entre ellas un espacio intermembrana. El espacio situado entre las crestas es la matriz.

En las mitocondrias se degradan moléculas orgánicas liberando la energía química contenida en sus enlaces mediante un proceso que consume oxígeno: la respiración celular. En éste proceso la energía liberada es almacenada en moléculas de ATP y luego será utilizada en los procesos celulares. En general cuanta mayor energía necesita la célula, más mitocondrias contendrá.

Cloroplastos.

En las células de los vegetales y de las algas existen unos orgánulos característicos: los plastos. Al igual que las mitocondrias, son capaces de crecer y de dividirse. Hay distintas clases de plastos.

  • Los cromoplastos que poseen en su interior pigmentos rojos, anaranjados o amarillos, responsables del color en flores, frutos y hojas.
  • Los leucoplastos, abundantes en los órganos subterráneos, son incoloros, y sirven de almacén de sustancias de reserva.
  • Los amiloplastos, almacenan almidón.
  • Los cloroplastos, de color verde gracias a la clorofila, responsables de la fotosíntesis y por ello los más importantes. Pueden variar mucho de forma y tamaño, sobre todo en las algas, así como también en número: desde un cloroplasto en algas unicelulares hasta cien en algunas fanerógamas. Aunque en ellos predomina la clorofila, existen otros pigmentos que pueden enmascarar su color verde, como ocurre con las algas feofíceas, de color marrón, y en algas rodofíceas, de color rojo.

Los cloroplastos están separados el citoplasma por dos membranas, una externa, muy permeable y otra interna, bastante más impermeable. En su interior hay un espacio el estroma con gran cantidad de enzimas. En el estroma existe una tercera membrana que se dispone en forma de sacos aplanados denominados tilacoides. El espacio interior de cada tilacoide está conectado con el de otros, delimitando así el espacio tilacoidal donde ocurren la mayoría de las reacciones de la fotosíntesis. Estos tilacoides se agrupan unos con otros formando los grana. Muchos biólogos creen que los plastos y probablemente las mitocondrias evolucionaron a partir de procariotas (bacterias) que vivían de forma simbiótica en el interior de las células.

  1. EL NÚCLEO.

El núcleo es un cuerpo grande, frecuentemente esférico. Está rodeado por la envoltura nuclear, constituida por dos membranas concéntricas, cada una de las cuales es una bicapa lipídica. Estas membranas separadas unos 20-40 nm se fusionan creando pequeños poros nucleares por donde circulan los materiales entre el núcleo y el citoplasma. Estos poros están formados por una elaborada estructura formada por más de 100 proteínas. Los poros nucleares regulan y participan en el transporte de materiales.

En las células eucarióticas el material genético, DNA, es lineal y está fuertemente unido a proteínas especiales llamadas histonas, y otras no histónicas. Cada molécula de DNA con sus proteínas constituye un cromosoma. Los cromosomas se encuentran en el núcleo, y son visibles cuando la célula se está en proceso de división, pero cuando la célula no se está dividiendo se ven como una maraña de hilos delgados llamados cromatina.

Los nucleólos son estructuras densas y esféricas visibles sólo durante la interfase y la profase celular. El número de nucleolos varía en las distintas especies, aunque su tamaño y morfología dependen del estado fisiológico de la célula. Los nucléolos están íntimamente asociados a determinadas zonas cromosómicas, que contienen los genes responsables de la síntesis de ARN ribosómico. El nucléolo es el lugar de formación de las dos subunidades ribosómicas (40S y 60S).

Por tanto el núcleo gracias a los genes que contiene, es el regulador de las actividades celulares. En las eucariotas consta de:

  • membrana nuclear doble, con poros y en continuidad con el RE.
  • Nucléolos asociados a organizadores nucleolares.
  • Cromosomas (cromatina), formados por ADN y proteínas nucleolares.
  1. ACTIVIDADES.
  1. ¿Por qué se dice que la membrana plasmática tiene estructura de mosaico fluido?
  1. ¿Qué tipo de células contendrá mayor número de ribosomas: una que almacena grasa u otra que almacena nuevas células, como las epidérmicas?
  1. ¿Es posible que en una célula coexista un Retículo Endoplasmático liso y un aparato de Golgi, ambos muy desarrollados? ¿Por qué?
  1. El hialoplasma y el citoplasma, ¿constituyen la misma estructura?
  1. La célula Eucariótica, señale las principales estructuras y orgánulos celulares, qué características tiene cada uno y qué función desempeñan.
  1. Explique las diferencias y semejanzas entre la célula Procariota y la célula Eucariota.
  1. Explique las semejanzas y diferencias entre las células animales y vegetales.
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